Blue Flower

 

Pequeño pueblo del sur lucense, escondido en un valle donde las meigas cuentan sus leyendas a través del murmullo constante de las aguas del Sil.

San Clodio oculta su origen con la humildad de un monje, aunque su  nombre nos recuerde al Emperador Claudio. En el trascurso de los siglos ha ido buscando su procedencia en diversos nombres cristianos hasta culminar en el siglo XVII en San Claudio, jesuita francés y predicador ¿Será esta la razón por la que ha cambiado el sonido “au” de Claudio por la o de Clodio?

Lugar alegre donde las viñas producen sabrosos caldos que al brotar de toda la ribera sacra, elevan el paladar al altar de los misterios.

Recuerdos de aquellas horas de mi juventud donde comenzaba a escribir al dictado del constante rumoreo del Sil. Nunca tanto silencio ha dejado tanta huella en el alma.

San Clodio, refugio de caminantes desde el siglo XII donde los monjes de la abadía de San Bieito (hoy parroquia del lugar), atendían a los buscadores de la verdad en el camino hacia Santiago.

Reposo del pescador lugareño que lanza su caña a orillas del Sil mientras fala coas cousiñas da terra y trabaja la paciencia (ciencia de la paz), a la espera del pez que dormite en su cesta.

Hoy he vuelto a San Clodio, tierra extraña de la Galicia profunda donde nadie es considerado forastero; donde el parroquiano de la taberna es el mismo que el parroquiano de la iglesia.

Parroquiano, bella palabra en desuso, pero que en estos lares guarda tan variado significado. Aquí todo está dividido en parroquias.

Según escribo estas líneas, oigo el silbido del tren que atraviesa estas tierras y en su traqueteo me conduce hasta la Edad del Hierro donde los druidas y su cultura celta habitaban estos bosques bajo la tutela del dios Lug, que dio nombre a la capital de Lugo.

Y así, con estos pensamientos, deseo a todos mis alumnos y compañeros en el camino de la vida, unas felices vacaciones, tras la larga espera (casi año y medio), en la que hemos estado presos por el  COVID que nos invade.

Un abrazo para todos de este humilde escribidor que os quiere en la distancia.